Día Mundial de los Refugiados: la verdad oculta de los refugiados

Published in: http://www.globaleducationmagazine.com/world-refugee-day-hidden-truth-refugees/

Balata Camp es el mayor campo de refugiados en la Ribera Occidental.
El área es de 0,25 km2.
La población registrada por la UNRWA son 26.500, pero el número real en el campo son 28.000.
La tasa de desempleo en el campo de Balata es más del 25%.
Hay 4 escuelas de los 3 edificios con 6.500 estudiantes.
Los centros de salud: 1 UNRWA clínica y otros 2 centros de salud.
La tasa de pobreza en el campo de Balata es más del 45%.
Más del 40% de las personas que sufren de enfermedades crónicas (diabéticos, la presión y los nervios, y enfermedades respiratorias) debido a la población de hacinamiento.

Los principales problemas en Balata:
• El alto desempleo
• Mal agua y red de alcantarillado
• Alta densidad de población
• Las escuelas sobrepobladas


Edición: Gonzalo Boronat Badía (Butidog Media)
Realization: Ruth Marjalizo
Traducción: Mohammed Saleh

Dibujando una Sonrisa.

Como sabéis, Palestina es uno de los países con más refugiados en el mundo, que lucha cada día por el regreso a esa tierra que un día les fue arrebatada, hace ya 65 años. Todos ellos anhelan volver a su ciudad de origen y eliminar de sus vidas “la etiqueta de refugiado”, aunque desgraciadamente, viendo cómo se han desarrollado las cosas en los últimos años, es un sueño que no se hará realidad.

Palestine, Educar para Vivir, 2013

Según el párrafo 2) de la sección A del artículo 1 de la Convención de 1951, el término “refugiado” se aplicará a toda persona:

Que, como resultado de acontecimientos ocurridos antes del 1° de enero de 1951 y debido a fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse a la protección de tal país; o que, careciendo de nacionalidad y hallándose, a consecuencia de tales acontecimientos, fuera del país donde antes tuviera su residencia habitual, no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera regresar a él”.

 

En la actualidad, existen 5 millones de refugiados palestinos en el mundo, donde 1,4 millones viven en 58 campos de refugiados repartidos por Jordania, Siria, Líbano Gaza y Cisjordania. De ellos, el 17.1% vive en campamentos en Cisjordania, de los cuales el 41.7% son niños menores de 15 años.

Palestina, Educar para Vivir, EpV

En Palestina existen 19 campos de refugiados oficiales donde viven 727,471 refugiados, con un total de 52,633 alumnos. En la ciudad de Nablus se encuentra nuestra compañera Ruth. Allí hay 3 grandes campos de refugiados, donde lamentablemente los niños no sólo son refugiados, sino que además, muchos de ellos son huérfanos debido a la pérdida de sus padres durante las intifadas y/o la encarcelación de los mismos. Aunque bien es sabido que las familias árabes son cuantiosas (lo que quiere decir que los niños no llegan a ser huérfanos del todo), también es cierto que el cariño y amor de un padre no lo respalda cualquier persona, la figura masculina en el núcleo familiar de la cultura árabe es un pilar muy importante y su la ausencia es notoria.

Junto a una asociación de voluntarios creada por profesores y alumnos de la Universidad Nacional de An-Najah, donde nuestra compañera Ruth trabaja como profesora voluntaria, dedica parte de su tiempo a conocer la situación de los niños  refugiados y huérfanos. Ruth cree que:

En una sociedad donde los niños estudian en colegios separados por sexo y donde se les prohíbe tener contacto entre ellos hasta que llegan a la universidad (siendo éste el primer lugar donde empiezan a tener contacto con el sexo opuesto compartiendo aula), hemos creado una asociación con la que pretendemos cambiar esta costumbre tan típica de los países árabes. No obstante, éste no es el único objetivo por el que trabajamos y luchamos.

Lo que queremos es que se sientan cómodos entre ellos mismos aunque no se conozcan de nada porque provienen de diferentes campos de refugiados. Queremos que olviden por completo los problemas en los que se ven envueltos debido a las circunstancias del país. Deseamos que pasen un buen rato, que se diviertan y nuestro lema es “¡dibujemos una sonrisa!”. Solemos empezar haciendo que se presenten cantando en círculo. Después de esto, desayunamos juntos, y más tarde empezamos con los juegos.

Ellos son la nueva generación que cambiará el rumbo de Palestina, y queremos que crezcan felices sin miedos ni odios, que aprendan a perdonar, olvidar, amar y respetar. Este proyecto supone todo un reto psico-socio-pedagógico, ya que no es fácil crecer rodeado de soldados, armas, y colonos.”

Ruth Marjalizo, Educar para vivir 2013

La cuestión de Palestina

Lamentablemente, en muchas partes del mundo, donde aparte de comida, agua, medicinas u hogares, también escasean derechos, y entre ellos la educación. No estamos hablando sólo del derecho de ir a la escuela o a la universidad y de poder formarse cada individuo profesionalmente, obteniendo así la oportunidad de vivir una vida mejor; sino también, de la oportunidad de recibir una educación laica donde cada uno sea dueño de su propia vida, donde cada persona sea capaz de tomar sus propias decisiones, y que ni el gobierno, ni la sociedad sean quienes controlen la vida de cada ciudadano. Un claro ejemplo en Oriente Medio es la situación de Palestina.

En Palestina se encuentra una parte del equipo de Educar Para Vivir. Nuestra compañera Ruth trabaja como profesora voluntaria en la Universidad de An Najah que se encuentra en la ciudad de Nablus, al norte de Cisjordania.

Allí, aparte de enseñar español como lengua extranjera a las juventudes palestinas que estudian en la universidad (sin importar el tipo de carrera que estén estudiando, es decir, da igual que sean lingüistas que ingenieros, todos tienen acceso y la posibilidad de aprender español), también les informamos de otras costumbres o formas de vida que existen en otras partes del globo terráqueo, les transmitimos otra manera de pensar de otras culturas, y les hablamos de lugares donde quizás existan más oportunidades de trabajo de las que pueden encontrar en su país.

Ruth Marjalizo, Palestina, Educar para Vivir

Ruth Marjalizo con un niño en Nablus (Cisjordania)

“Mi ideología de trabajo se basa en el respeto mutuo, respeto a las personas y respeto a las doctrinas. No intentamos anteponer nuestras ideas ni convencer a nadie de lo contrario a lo que piensen o sientan, simplemente, queremos compartir nuestros conocimientos y dar a conocer el gran abanico de posibilidades que existen fuera de las tierras de cada población, donde sus ojos no llegan a ver y sus oídos no logran escuchar. Nosotros optamos por una educación laica, donde cada persona sea libre de pensar lo que desee y de elegir lo que crea conveniente para su futuro. Lejos de atentar contra la religión, el carácter laico en la educación pública establece un marco de convivencia y respeto entre los distintos sistemas religiosos y de creencias, sin imponer ninguno de manera obligatoria.”

Palestina es un territorio bastante complicado en cuanto a lo que educación se refiere. Como en muchos otros países, la religión es el pilar más importante de la sociedad la cual controla la educación y la cultura. Esto no quiere decir que el sistema educativo sea religioso (que lo es de por sí), sino que todo es regido y controlado por la religión.

Y es ahí donde se mezclan religión y cultura en una sola arma, creando una sociedad que priva de derechos a muchos y poniéndoles obstáculos a otros. Este es un gran reto, ya que la enseñanza en una sociedad regida completamente por la religión es un trabajo muy difícil. Es un país muy creyente pero bastante escéptico con el futuro que les espera.

Otro punto importante que tiene Educar Para Vivir en Palestina, es la ayuda y cooperación en acciones voluntarias, como por ejemplo, la recogida de la oliva (que ahora es la época de la misma). Igualmente, queremos tomar contacto con los campos de refugiados que hay en el país y en la zona, para ver cómo es un día en la vida de un refugiado, las posibilidades que tienen y las que no, etc. Queremos transmitir al mundo todo lo que no saben ni ven.

Nuestro objetivo es que Palestina vuelva a ser el país que era antes de la ocupación y de la guerra, un país con una mentalidad más abierta y con más posibilidades de crecimiento de las que ahora mismo tiene. Que todos sus ciudadanos tengan la posibilidad y el derecho a una educación de calidad; donde los profesores sean tan sólo el medio al conocimiento y no la única y verdadera fuente de información y sabiduría; donde la juventud aprenda por sí misma a buscar e investigar para conocer y saber, y no sea una sociedad pasiva que recibe información, que ni siquiera asimila y escupe cuando le preguntan sin apenas entender lo que está haciendo o diciendo. Ellos son el futuro y es a ellos a quienes queremos llegar.