Educar Para Vivir – Una experiencia crítica de voluntariado internacional

El equipo de Educar para Vivir, con los profesores Javier Collado Ruano y José María Barroso Tristán como coordinadores, se complacen en presentar el Documental sobre la experiencia en el proyecto de Cooperación Internacional sobre la “Mejora de las condiciones de salud básica y la calidad educativa de las poblaciones rurales fronterizas peruano-ecuatorianas del distrito de Lancones, Piura, Perú”. El proyecto fue realizado en el caserío de Chilacos Pelados. En el documental mostramos nuestra filosofía educativa basada en el internacionalismo y la teoria freiriana de concientización de la población. En el documental se pueden observar las diferentes estrategias educativas empleadas, así como los diferentes niveles de concientización de la población, desde el nivel micro en la Institución Educativa de Chilacos Pelados hasta el nivel Macro a través del programa radial “Educar Para Vivir” emitido a través de Radio Cutivalú mediante el cual llegabamos a todas las zonas rurales de la región de Piura.

Reportaje de TVAlmansa a Javier Collado: Día Internacional del Voluntariado (05/12/2011)

En el presente vídeo se muestra un pequeño resumen sobre el trabajo como voluntario que Javier Collado ha realizado junto a otros voluntarios en las poblaciones rurales del Distrito de Lancones, en Piura (Perú). Un trabajo está basado en la “pedagogía del amor” como motor de cambios sociales, y nuestra filosofía es “Educar para vivir”.

Gracias a TVAlmansa

Globalicemos… ¡nuestros corazones!

¿Por qué abandonar tu país, tu familia y tus amigos para ir a un país en vías de desarrollo, lleno de tantas enfermedades tropicales? – Queridos padres, en este momento de mi vida estoy lleno de amor, y me siento a modo metafórico como una placa solar, es decir, me siento como una energía alternativa de cambio, limpia y necesaria para el medioambiente y la sociedad del siglo XXI; y por ello, siento la necesidad de ayudar al prójimo, a mi hermana y hermano de Latinoamérica. De hecho, veo la oportunidad de ser voluntario como el cálido sol que te saluda por la mañana y te llena de madurez y energía con sus rayos. Una energía deseosa de ser transformada en electricidad para servir útilmente en todos los hogares y, en consecuencia, una energía que retroalimente a todos los que me rodean y lo necesitan, a través de mi amor, mis conocimientos y mis acciones…

Cuatro meses después de ese diálogo con nuestra querida familia y de nuestra llegada a Perú, nos encontramos trabajando como voluntarios-educadores de la Universidad de Sevilla, bajo el convenio con el Gobierno Regional de Piura, en el Proyecto: “Mejora de las condiciones de salud básica y calidad educativa de poblaciones rurales fronterizas peruano-ecuatorianas del distrito de Lancones, Piura-Perú”, financiado por el Gobierno Vasco y la Asociación de Ingeniería para la Cooperación (IC-LI).

¿Y cómo hemos logrado los voluntarios plasmar toda esa energía promovida por el amor a la vida y al prójimo?

En primer lugar, capacitando psico-socio-pedagógicamente a los docentes de Inicial, Primaria y Secundaria de las zonas rurales de Chilaco Pelados y Sauzal, para que estos puedan brindar una educación de calidad a los futuros ciudadanos y ciudadanas del Perú.

En segundo lugar, acompañando y colaborando en las reuniones de orientación que se organizan con los CONEI, APAFA y JAAS (organizaciones locales), donde les asesoramos para que logren mejorar la organización de sus actividades.

En tercer lugar, desarrollando actividades de sensibilización con docentes y estudiantes, realizando talleres de innovación pedagógica, salud preventiva, cuidado del agua, higiene y equidad de género.

Y en cuarto lugar, a través de la coordinación de un programa de radio con una visión psicosociopedagógica de la educación: EDUCAR PARA VIVIR, el cual emitimos en directo todos los lunes de 5 a 6 pm (hora peruana) en Radio Cutivalu. En él, gracias a la ayuda de invitados expertos y profesionales, divulgamos diferentes temáticas concernientes a la educación en las zonas rurales, que atañen a sus diferentes agentes: los estudiantes, las familias, los docentes, las instituciones y los medios de comunicación.

Consecuentemente, podemos resumir que el objetivo de nuestra labor como voluntarios consiste en denotar el alcance transformador e incluso transgresor de la educación para el desarrollo que pretendemos inculcar en este contexto social. La educación no es solamente un derecho humano básico, sino también un componente esencial del desarrollo económico y social. De hecho, al planificarse adecuadamente las acciones e inversiones en educación, se obtiene un buen dividendo, y especialmente en los países menos desarrollados, donde se logra reducir la pobreza. Y para ello, nuestro trabajo parte de un nuevo enfoque ético freireano asentado en los valores concientizadores para fomentar una educación democrática y responsable en las escuelas, donde la actitud de los docentes desempeña un papel muy importante como actores de la cooperación y el desarrollo, pues somos agentes de sensibilización y formación de la comunidad educativa y especialmente de los niños, niñas y jóvenes.

Por lo tanto, los docentes tenemos que desplegar la pedagogía del amor como el principio teórico en el que sustentarnos para que, de este modo, logremos una educación activa y participativa, incluyendo a todos los agentes educativos, pues representa una tarea necesaria para potenciar un pensamiento dinámico, crítico y generador de nuevas ideas que promuevan un desarrollo económico y social, encaminadas a crear un Perú mejor en el futuro.

Y, efectivamente, todas estas actividades y principios éticos tienen un denominador común, una fuerza motora que las origina: el amor. ¿Y qué es el amor?

El amor es la lengua universal capaz de sumar los sentimientos, las ideas y las acciones de las personas, direccionadas en una misma dirección.

En este caso hacia el desarrollo y el crecimiento cognitivo de nuestros educandos, que nos encauzaría hacia la paz y la erradicación de la pobreza. Asimismo, el amor es una energía positiva que está en todos nuestros corazones, y no entiende de razas ni culturas, porque sus propiedades intrínsecas están por encima de todo esto. Y esta energía está dentro de ti, de todos nosotros, con la potencionalidad creadora de todo lo que nos rodea, para que ayudemos al prójimo y mejoremos sus vidas.

Así pues, dilucidamos que el amor es la mejor herramienta para lograr una educación global: integradora de los valores de la antropología cultural, en contra de los etnocentrismos que aún nos invaden. O dicho de otro modo, la educación que se requiere para el desarrollo, tanto del Perú como de otros países de América Latina y el Caribe, debe consolidarse, inexorablemente, en una pedagogía asentada en el amor, en el espíritu participativo, solidario y cooperativo.

De este modo, podemos reflexionar que el voluntariado representa una oportunidad única para oxigenar las acciones de cambio que se originan en los países de acogida para mejorar su calidad de vida y constituye, por ende, el cambio discursivo que pretendemos instaurar con la educación global para el desarrollo. Y por este motivo, tras terminar en diciembre nuestro trabajo como voluntario en Perú, viajaremos por Ecuador, Colombia, Venezuela, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Guatemala, México y Brazil; portando nuestro espíritu de pedagogía del amor de voluntario revolucionario como viento de libertad, en defensa de los derechos humanos: de la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad.

¿Y por qué haremos todo esto? porque hemos llegado a la siguiente reflexión: en un mundo globalizado donde tu café es colombiano, tus autobuses brasileños, tu cerveza ecuatoriana, tu coche japonés, tu ropa china, tus películas estadounidenses, y tus chifles peruanas… ¿Por qué llamar extranjero a tu vecino? Globalicemos, pues, nuestros corazones, sin intereses… sólo con AMOR!

¡Qué la pedagogía del amor inunde vuestros corazones! 😛