Educación transdisciplinar como reforma ética de la diversidad en la sociedad-mundo del siglo XXI

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Sağlık! La misión de Global Education Magazine es proponer un pacto moral entre todas las personas interesadas en reflexionar sobre una nueva perspectiva de futuro para la humanidad. Si miramos para el futuro, la educación del siglo XXI debe promover la transformación de la cultura planetaria a través de la consciencia del ser humano. Esa nueva visión de la realidad tiene que ser holística, polilógica y transdimensional: entendiendo al ser humano como parte integrante de la totalidad cósmica.
En este sentido, la transdisciplinaridad representa el germen capaz de potenciar un desarrollo endógeno del espíritu evolutivo de la consciencia crítica interior, donde religión y ciencia se complementan. El respeto, la solidaridad y la cooperación deben ser pautas mundiales para el pleno desarrollo humano sin límites. Esto exige un cambio radical en los modelos ontológicos de desarrollo sostenible, educación global y sociedad-mundo. Debemos apoyarnos en el reconocimiento de una pluralidad de modelos, de culturas y de diversificaciones socioeconómicas. Así como la biodiversidad representa el camino para el surgimiento de nuevas especies, la diversidad cultural representa el potencial creativo de la sociedad-mundo.
El siglo XXI demanda un cambio total en nuestra actitud frente a la vida y en la organización socio-intelectual de la educación. La futura educación global debe preocuparse por el desarrollo multidimensional de los aspectos intelectuales, emocionales, físicos y espirituales del ser humano, para que viva en armonía y feliz como parte del todo. Para ello, necesitamos crear una nueva ética de la diversidad, apoyada en la ecología de las consciencias, cuyo espíritu evolutivo derive en la toma de responsabilidad individual y de la transformación del presente a través de la acción cooperativa.
Bonsai, Global Education MagazineMetafóricamente, nuestras consciencias tienen que florecer con los mismos cuidados que un bonsai, cuya flor simboliza la belleza de la diversidad y sus ricas ramificaciones las sociedades etno-culturales dispares. La raíz sería, naturalmente, la transdisciplinaridad, pues en ella reside el reconocimiento de todas las regiones del planeta y de las tradiciones culturalmente diferentes. Estamos aquí para aconsejarnos mutuamente: plantando semillas de amor y de justicia. Debemos construir puentes espirituales y científicos interconectando las naciones y los pueblos del mundo, sin privilegiar espacio o tiempo cultural que juzgue o jerarquice la convivencia en el hábitat común de la Madre Tierra.
El desafío de la complejidad del mundo contemporáneo es un problema clave del pensamiento y de la acción política. En todas las culturas y en todos los tiempos, el conocimiento está subordinado al contexto natural, social y cultural. El proceso de adquisición del conocimiento es una relación dialéctica entre saber y hacer, provocada por la misma consciencia del individuo. De este modo, el pasado y el futuro están presentes en el proceso de búsqueda espiritual y científica, pues son indagaciones complementarias de la realidad que conforman una totalidad indivisa entre la consciencia y la materia. Conocimiento significa, por ende, la capacidad adquirida de sobrevivir y transcender a partir de las grandes creencias y tradiciones, así como de las conclusiones más recientes de la ciencia.
Por este motivo, la sociedad-mundo del siglo XXI debe integrar, en sus consciencias individuales, nuevas postulaciones epistemológicas radicales para comprender, abordar y reflexionar sobre los nuevos problemas derivados de la globalización. Una situación sin precedentes históricos que requiere contemplar, de modo integrado, un conocimiento transdisciplinar sobre cognición, historia, política, física, biología, informática, etc.
Es preciso, además, entender la realidad humana con la comprensión del otro: entre personas, entre pueblos y entre etnias. La educación del siglo XXI tiene que caracterizarse por el cambio permanente, puesto que el desarrollo de la diversidad no debe ser entendido como un resultado acabado, sino como un proceso emergente en construcción transpolítica y transcultural, cuyo conocimiento es oxigenado a través de la solidaridad intergeneracional. En consecuencia, estimados/as lectores/as, díganme, ¿Sería una utopía soñar con una consciencia floreciente que encarnase la ética de la diversidad como llave multidimensional para acabar con la actual situación de los refugiados por el mundo?
Javier Collado Ruano
Director de Global Education Magazine

This article was published on June 20th: World Refugee Day in Global Education Magazine.

  • Guell Almeida

    Estoy enamorada de lo que dices en el segun párafo y totalmente de acuerdo con lo que dices en el cuarto.. Pero de verdade, que me suena un poco utópico considerando la situación actual de las diversas sociedades humanas. Mas necesitamos personas como tu: que crean de verdad en el cambio y que trabaje para lograrlo

  • Guell Almeida

    Estoy enamorada de lo que dices en el segun párrafo y totalmente de acuerdo con lo que dices en el cuarto y quinto.. Pero de verdade, que me suena un poco utópico considerando la situación actual de las diversas sociedades humanas. Mas necesitamos personas como tú: que crean de verdad en el cambio y que trabaje para lograrlo.

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