El agua: tema central para la seguridad alimentaria

Global Water Partnership, Global Education Magazine

Por Gabriela Grau, Senior Network Officer para Latinoamérica, GWP 

y Fabiola Tábora, Secretaria Ejecutiva, GWP Centroamérica

www.gwp.org

…para el 2050 el mundo contará con 9 billones de personas que requerirán un incremento del 70% en la producción mundial de alimentos.

En la actualidad se viene enfrentando una serie de retos globales que es necesario atender para promover el crecimiento sostenible considerando factores financieros, sociales y ambientales. Uno de los aspectos de mayor preocupación es la necesidad de alimentar a una población creciente. En solamente 13 años la población se ha incrementado en un billón, y las proyecciones indican, que para el 2050 el mundo contará con 9 billones de personas que requerirán un incremento del 70% en la producción mundial de alimentos. Este reto impone una fuerte presión sobre los recursos naturales, especialmente el agua. La agricultura es el mayor consumidor de agua a nivel mundial, representando casi el 70% del agua dulce extraída de lagos, ríos y acuíferos, lo que pone en evidencia la relación directa que existe entre el agua y la agricultura para la producción de alimentos.

A esto se suma el incremento en los precios de los alimentos, los que se duplicaron entre el 2006 y el 2008 y la tendencia es que los mismos continuarán elevándose. Lo anterior incide negativamente en la capacidad de las personas para adquirir alimentos, generando mayor hambre y pobreza a nivel mundial. Además es necesario resaltar la relación que el cambio y la variabilidad climática tienen sobre la producción de alimentos, ya que eventos como las sequías y las inundaciones generan severas pérdidas en las cosechas, lo que afecta gravemente la economía a nivel nacional. Se estima que el cambio climático podría costarle al mundo por lo menos un 5% del PIB cada año, siendo los agricultores de los países menos desarrollados los que se encuentran en una posición más vulnerable. Como ejemplo podemos mencionar que el sector agropecuario concentró el 49% del total de pérdidas económicas originadas por el paso del huracán Mitch en Centroamérica y en los eventos de sequía la participación del sector en las pérdidas suele rondar por el 60%.

De acuerdo a la FAO la seguridad alimentaria existe cuando todas las personas tienen permanente acceso físico, social y económico a suficientes alimentos seguros y nutritivos para satisfacer sus necesidades y preferencias a fin de llevar una vida activa y sana. Sin embargo, con el panorama anterior, podemos afirmar que estamos haciendo frente a una situación de “inseguridad alimentaria”. Para tratar este problema es necesario considerar tres pilares fundamentales: la disponibilidad de cantidades suficientes de alimentos para todas las personas, el acceso a los recursos necesarios para que obtengan sus alimentos, y el aprovechamiento o uso de estos últimos para una buena nutrición.

A pesar que en Centroamérica se cuenta con recursos hídricos suficientes en términos de cantidad, la disponibilidad de los mismos para la agricultura se ve afectada por la irregular distribución espacial y temporal de la precipitación, la insuficiencia de obras de regulación, la degradación de las cuencas y la calidad del agua; lo que incide también en la capacidad para la producción de alimentos. Además es importante mencionar que entre el 80 y el 98% de los rubros agropecuarios dependen de la lluvia. Para contribuir a la seguridad alimentaria en general y en especial en la región, es necesaria una gestión integrada que permita usar el recurso hídrico racional y coordinadamente por todos los sectores productivos, de modo a no afectar su disponibilidad para la producción de alimentos. También es esencial incrementar la inversión y la investigación en el sector agrícola, promoviendo tecnologías más eficientes y sostenibles para el manejo del agua, así como el desarrollo de infraestructura que contribuya a superar los períodos de escasez. Una buena gestión del agua es por ende fundamental para mejorar la seguridad alimentaria.

Si consideramos que el incremento del uso del agua para la agricultura puede reducir la cantidad de agua disponible para otros usos como el humano, industrial y los ecosistemas, es necesario que las políticas y estrategias que se preparen para asegurar la provisión de alimentos consideren las consecuencias que las mismas pueden tener sobre otros sectores.

Para la identificación, financiamiento e implementación de soluciones es imprescindible el diálogo y el trabajo coordinado de todos los actores vinculados a la gestión del agua y el territorio. Dicho de otro modo, se requiere de un enfoque integrado para la gestión del agua que considere la conservación de los ecosistemas, la recarga y preservación de los acuíferos, la reutilización del agua, la optimización del uso de la escasa agua disponible, el desarrollo de infraestructura de almacenamiento, así como la existencia de mecanismos de coordinación entre los actores de los diferentes sectores relacionados. Todo lo anterior supone una mejor gobernabilidad, el desarrollo de las capacidades y empoderamiento de los sectores marginados para que participen efectivamente en la toma de decisiones. La gestión eficiente del agua es sin duda uno de los principales retos que enfrenta la humanidad hoy en día.

 

 

2013: International Year of Water Cooperation

 

International Year of Water Cooperation, 2013

 

This article was published on January 30th: School Day of Non-violence and Peace in Global Education Magazine

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