La tecnología de consumo vs Objetivos de Desarrollo del Milenio: ¿De qué está hecho tú móvil?

olga moreno global education magazineOlga Moreno Fernández

Departamento de Educación y Psicología Social, Universidad Pablo de Olavide

ommorfer@upo.es

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Clara Beatriz Pascual Hernández, Global Education Magazine,

Clara Beatriz Pascual Hernández

Departamento de Educación y Psicología Social, Universidad Pablo de Olavide

clarapascual@capitannadie.com

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Resumen: Acercar los Objetivos de Milenio a las aulas universitarias es un proyecto promovido desde la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo y el Centro de Cooperación al Desarrollo Fernando de los Ríos que se ha hecho posible con la participación de distintas universidades españolas. Desde la Universidad Pablo de Olavide afrontamos este reto a partir de la deconstrucción de un objeto de consumo, el teléfono móvil, y su relación con los Objetivos del Milenio, propuesta que presentamos en esta publicación.

Palabras claves: Objetivos del Milenio, teléfono móvil, coltán, consumo responsable

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The consumer technology vs Millennium Development Goals: 
What are you made ​​your mobile?

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Abstract: To bring the Millennium Goals to university classrooms is a project promoted by the Menéndez Pelayo International University and the Centre for Development Cooperation Fernando de los Rios has been made ​​possible with the participation of different Spanish universities. From the University Pablo de Olavide face this challenge from the deconstruction of an object of consumption, mobile phone, and its relation to the Millennium Development Goals, proposal presented in this publication.

Keywords: Millennium Development Goals, mobile phone, coltan, responsible consumption

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Introducción y Justificación

El incumplimiento sistemático de los Derechos Humanos en el mundo lleva a las Naciones Unidas [2] (ONU) a aprobar en el año 2000 una declaración en la que se recogen ocho objetivos y dieciocho metas bajo el nombre de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM). Estos objetivos tienen como meta, cumplirse a más tardar, en el año 2015.

Objetivos que a sólo dos años de su fecha de consecución propuesta, no sólo parecen no estar cerca de cumplirse, sino que, como señalan Gil González, Carrasco Portiño, Davó Blanes et al. (2008), los informes que hasta el momento se han realizado para la ONUofrecen una visión más indulgente [3] que los que hasta el momento han presentado los estudios científicos, que tienden a ser más críticos en cuánto al alcance de consecución de estos objetivos.

Objetivo 1: Erradicar la pobreza extrema y el hambre

– Reducir a la mitad, entre 1990 y 2015, el porcentaje de personas con ingresos inferiores a 1 dólar por día y el porcentaje de personas que padecen hambre.

Objetivo 2: Lograr la enseñanza primaria universal

– Velar porque, para el año 2015, los niños y niñas de todo el mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria.

Objetivo 3: Promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer

– Eliminar las desigualdades entre los géneros en la enseñanza primaria y secundaria, preferiblemente para el año 2005, y en todos los niveles de la enseñanza antes de finales de 2015.

Objetivo 4: Reducir la mortalidad infantil

– Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de la infancia menor de 5 años.

Objetivo 5: Mejorar la salud materna

– Reducir, entre 1990 y 2015, la mortalidad materna en tres cuartas partes.

Objetivo 6: Combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades

– Haber detenido y comenzado a reducir, para el año

2015, la propagación del VIH/SIDA y, la incidencia del paludismo y otras enfermedades graves.

Objetivo 7: Garantizar el sustento del medio ambiente

– Incorporar los principios del desarrollo sostenible en las políticas y los programas nacionales e invertir la pérdida de recursos del medio ambiente.

– Reducir a la mitad, para el año 2015, el porcentaje de personas sin acceso sostenible al agua potable.

– Haber mejorado considerablemente, para el año 2020, la vida de al menos 100 millones de habitantes de tugurios.

Objetivo 8: Fomentar una asociación mundial para el desarrollo

– Desarrollar un sistema comercial y financiero abierto, basado en normas, previsible y no discriminatorio.

– Atender las necesidades especiales de los países menos desarrollados.

– Atender las necesidades especiales de los países sin litoral y de los pequeños Estados insulares en desarrollo.

– Encarar de manera general los problemas de la deuda de los países en desarrollo con medidas nacionales e internacionales, a fin de hacer la deuda sostenible a largo plazo.

– En cooperación con los países en desarrollo, elaborar y aplicar estrategias que proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo.

– En cooperación con las empresas farmacéuticas, proporcionar acceso a los medicamentos esenciales en los países en desarrollo a un costo razonable.

– En colaboración con el sector privado, velar por que se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular de las tecnologías de la información y de las comunicaciones.

Tabla 1. Objetivos de Desarrollo del Milenio

Fuente: Baird y Shetty (2013, p.14)

Con la mirada puesta en estos Objetivos de Desarrollo del Milenio, desde la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP) y la Fundación para la Cooperación Fernando de los Ríos se nos ofrece entrar a formar parte de un proyecto interuniversitario “Universitas ODM: formando ciudadanía” [4] que acercara estos Objetivos del Milenio a la universidad y al estudiantado.

Un proyecto que ya cuenta con la participación de diez universidades españolas: Universidad Internacional Menéndez y Pelayo, Universidad Pablo de Olavide, Universidad de La Laguna, Universidad Jaume I, Universidad de Girona, Universidad de Córdoba, Universidad de Cantabria, Universidad de Burgos, Universidad de Alcalá de Henares, Universidad de Barcelona.

Bajo esta perspectiva nos planteamos incorporar el proyecto dentro de dos asignaturas del Grado de Educación Social en la Universidad Pablo de Olavide, más concretamente, en las materias “Acción educativa en infancia y juventud” y “Educación de personas adultas y mayores”.

Una vez presentado el proyecto al alumnado y consensuada la temática a abordar, se decidió investigar sobre cómo los objetos que utilizamos diariamente en nuestra vida cotidiana interaccionaban con estos objetivos. Tras la propuesta de varios objetos, el alumnado se decidió por la deconstrucción de un objeto presente en nuestra vida cotidiana, relacionándolo con los objetivos del milenio, con la finalidad de ofrecer una mirada fresca desde otro ángulo que nos hiciera reflexionar, conocer y concienciarnos como todos podemos contribuir a que el cumplimiento de estos objetivos sean un hecho.

Para ello, teníamos que ser conscientes de una realidad que la sociedad de hoy nos presenta como si no tuviera nada que ver con nosotros mismos, haciéndonos inmunes a situaciones terribles e insensibilizándonos a través de la falta de información, y por lo tanto de la ignorancia. Nos hemos acomodado en una posición en la que no podemos o no queremos mirar. Es desde una posición crítica desde la cual nos planteamos una mirada deconstructiva, visitando el origen de las cosas que poseemos, las que utilizamos en la cotidianidad y que tienen, en algunos casos, tras de sí, consecuencias irreparables en otros lugares del mundo.

Nos decidimos por el teléfono móvil porque es parte de nuestra vida cotidiana, llegando en muchos casos a ser prácticamente a un apéndice de nosotros mismos, y es que según un artículo publicado en ABC.es[5], hay 7.000 millones de personas en la Tierra, de ellos 5.100 tienen un teléfono móvil, mientras que 4.200 tienen cepillo de dientes.

República Democrática del Congo: la paradoja de la riqueza

La República Democrática del Congo, antigua Zaire, se encuentra en África Central, siendo el segundo país más extenso del continente y considerado como uno de los países con mayor diversidad biológica del planeta. Sin embargo, y a pesar de sus grandes riquezas naturales, su Índice de Desarrollo Humano (IDH) lo sitúa en el Informe de 2011 como el país más pobre del mundo.

Realidad que choca de frente con los recursos del país, uno de los más ricos del mundo, pero que se encuentran a disposición de grandes multinacionales, siendo sus países destinatarios EEUU, Alemania, Holanda, Bélgica y Kazajistán (Luque, 2009).

Una de sus riquezas minerales es el coltán (columbita-tantalita), conocido también como oro azul o mineral de sangre. Indispensable en la fabricación de material electrónico, empleándose en la fabricación de los condensadores que manejan el flujo eléctrico de los teléfonos móviles, ordenadores portátiles y otros dispositivos, aunque no es el único mineral que se utiliza para ello, dentro de esta categoría se enmarcan también otros minerales [6] como la casiterita o la wolframita. Para este trabajo nos hemos centrado en el coltán.

Las reservas de este mineral en la República Democrática del Congo equivalen al 80% de los depósitos mundiales [7]. Su riqueza y valor en los mercados ha desatado una guerra por el control de los recursos que dura ya dos décadas y que ha sumido al país en una espiral de violencia y pobreza. Según Luque (2009) son ya “cinco millones y medio de muertos según las Naciones Unidas desde que se inició el conflicto el 2 de agosto de 1989”.

Este control por los recursos mineros no sólo ha derivado en violencia y pobreza, sino en una espiral que no permite alcanzar los Objetivos del Milenio, todo lo contrario, se presentan datos obvios contra los Derechos Humanos que imposibilitan a la población el acceso a unos recursos básicos y mínimos que les permita vivir dignamente.

Objetivos que no serán posible lograr mientras no se luche contra la esclavitud y la opresión que vive el pueblo congoleño. Aunque para este trabajo nos hemos centrado en el Congo, no podemos dejar de recordar que este no es el único país que se encuentra en condiciones similares.

Teléfono móvil, coltán, globalización, Derechos Humanos y Objetivos del Milenio

Como ya mencionamos anteriormente, el coltán es un elemento imprescindible en la fabricación de los dispositivos móviles, aparatos de los que dependen grandes multinacionales y de los cuales obtienen grandes beneficios económicos con sus ventas. Artefactos que compramos y utilizamos cotidianamente. La pregunta se centra en ¿cuál es el coste de nuestro dispositivo móvil para el planeta?, o más específicamente, ¿a cambio de qué circunstancias obtengo mi móvil?, ¿Cómo influye el que tengamos dispositivos electrónicos en el Congo?

Las consecuencias del conflicto por el control de los recursos minerales en el Congo se han visto reflejadas en más de 250.000 refugiados [8] y 2,4 millones de personas desplazadas [9], en la destrucción de tierras de cultivo que conllevan la esclavitud y explotación de niños y mayores en las minas. La extracción de este mineral se realiza de forma artesanal por una mano de obra mayoritariamente infantil que trabaja en régimen de semi-esclavitud, privándoles de su infancia. Unas condiciones que imposibilitan que se erradique la pobreza y el hambre, y por lo tanto la erradicación de la pobreza extrema y el hambre (objetivo 1).

Esta explotación y esclavitud a la que se ve sometida la infancia, junto a un deficiente sistema público, hace impracticable la escolarización, y por lo tanto, el acceso a una educación básica, como enuncia el objetivo 2 que tiene como finalidad logar una enseñanza primaria universal.

Unas condiciones que favorecen la desigualdad entre los géneros y por lo tanto, lejos de alcanzar el denominado objetivo 4, que lucha por promoción de la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer. La violencia sexual es otra de las problemáticas que se suma a las condiciones infrahumanas en las que vive la infancia, como señala Güell (2008), “sin fuerzas del orden que les protejan ni educación con la que labrarse un futuro, jóvenes de ambos sexos quedan expuestos a todas las formas de explotación, desde las violaciones en masa a la prostitución”.

Situaciones que (esclavitud, desnutrición, violaciones, prostitución,…) hacen poco probables erradicar la mortalidad infantil, mejorar la salud materna o luchar contra afecciones como el Sida, el paludismo y otras enfermedades (objetivos 4, 5 y 6).

La explotación laboral infantil permite que exista un alto índice de mortalidad. Las condiciones inhumanas de trabajo a las que se ven sometidos en las minas, haciendo trabajar a los menores con las manos desnudas, ingiriendo y respirando polvo de coltán, así como los castigos físicos para hacerles trabajar, junto con el difícil acceso a los recursos sanitarios del país en conflicto, hace que la mortalidad infantil haya aumentado considerablemente.

Datos de UNICEF [10] señalan que la mortalidad infantil en menores de cinco años se concentra en los países de India, Nigeria, República Democrática del Congo, Pakistán y China, siendo el África Subsahariana en la que se concentran las tasas más altas: uno de cada ocho niños fallece antes de cumplir los cinco años. Un dato veinte veces mayor que la media registrada en países industrializados, donde la tasa es de un niño de cada ciento sesenta y siete.

Una mortalidad creciente debido a la desnutrición y otras enfermedades como la malaria, el paludismo, etc. El 80 por ciento de los niños con retraso del crecimiento en el mundo viven en 14 países (Congo se sitúa en octava posición según datos de UNICEF, llegando al millón de niños y niñas con gran desnutrición).

Otras enfermedades causadas por la falta de higiene, de medidas de control de sexualidad responsable, el abuso y maltrato de las personas en este país en conflicto, que dificultan la lucha contra esta serie de enfermedades de fácil propagación. Enfermedades de transmisión sexual como el Sida.

Enfermedades que hacen que no sea posible una salud reproductiva adecuada, así como un control en los nacimientos que permitan recursos sanitarios adecuados para el sostenimiento de la vida materna.

A esto se une una crisis ambiental que no puede considerarse sólo como ecológica, sino como una crisis socio-ambiental, ya que consideramos que la pobreza y la degradación ambiental guardan una estrecha y compleja relación. Y es que, para los pueblos que viven en la miseria, el presente es más importante que el futuro; su prioridad es obtener recursos e ingresos a corto plazo que les permita sobrevivir, por lo que se prefieren las prácticas de extracción intensiva, aun cuando a medio plazo esto se traduzca en el agotamiento de los recursos. El sustento del medio ambiente y el cuidado del planeta no son una prioridad.

Telefonía móvil, dispositivos electrónicos y coltán, material de ida y vuelta que también contribuyen a la contaminación medioambiental y a problemas de salud. Países desarrollados que desechan sus residuos electrónicos (e-basura) en África, convirtiendo el continente que convierte en el mayor basurero del mundo.

Una falta de concienciación medioambiental de los países desarrollados que ha llevado a la etóloga Jane Goodall ha pedir a los participantes del Congreso Mundial de Móviles (MWC), celebrado en febrero de 2013 en Barcelona, más concienciación ecológica en cuanto al reciclaje de dispositivos móviles, fabricados con minerales cuya extracción está transformando el hábitat de personas y animales en África.

Según datos del Instituto Jane Goodall, en España hay unos 100 millones de móviles viejos o estropeados y consolas en desuso guardados en cajones, que podrían reciclarse en un 90 % y conseguir así financiar programas educativos y sociales en los países africanos en los que se extrae el coltán y otros metales con los que se fabrican [11]. Una tasa de reciclaje de dispositivos móviles, que en España, se sitúa por debajo del 5% [12].

Una crisis socio-ambiental que también está afectando a especies en peligro de extinción como los gorilas. En 2007 los combates protagonizados por las guerrillas armadas se desarrollaron del parque nacional de Viruga, donde habitan los gorilas de montaña, se saldaron con la muerte de nueve de ellos, un número importante si se tiene presente el gran valor de la especie y la situación en la que se encuentra. Se calcula que quedan unos 700 ejemplares entre las fronteras de la República Democrática de Congo, Ruanda y Uganda [13]. Situaciones que no garantizan el cumplimiento del objetivo séptimo.

El Objetivo 8. Fomentar una asociación mundial para el desarrollo, es el único objetivo que no tiene fecha límite. En este caso, la situación del Congo con relación a la explotación de minas de coltán hace que sea completamente utópico. Los países beneficiarios/destinatarios de este mineral hacen que el sistema comercial sea limitado, provocando un desajuste en el reparto de las riquezas. Desde esta perspectiva, consideramos que para poder trabajar desde las propuestas que se hacen desde los Objetivos del Milenio, primero es indispensable atender a las necesidades urgentes del país como abolir la esclavitud, permitir el control y administración de sus recursos o condonar la deuda externa, de forma que el país pueda generar una nueva economía basada en sus recursos.

En resumen, si miramos desde el prisma de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, vemos que la extracción de coltán para la fabricación de nuestros dispositivos electrónicos no favorece la consecución de los ODM en la República Democrática del Congo, todo lo contrario, agudiza las problemáticas a los que desde estos objetivos se quiere dar respuesta.

Reflexiones

En una entrevista al novelista y periodista Vázquez Figueroa[14] éste se preguntaba “¿cómo en el siglo XXI toda nuestra tecnología depende de que haya un niño allí dando martillazos a una piedra y a un pedazo de tierra que se le viene encima? ¡Esto es de locos!”.Estamos de acuerdo en que es de locos, pero aún nos parece más loco conocer esta realidad y seguir mirando hacia otro lado, por lo tanto es necesario buscar alternativa.

Estamos de acuerdo Piasecki [15], director del documental “Blood in your mobile”, en que no se trata de dejar de utilizar el teléfono móvil y volver a la edad de piedra, es evidente que dependemos de él en muchas de las facetas de nuestras vidas cotidianas, como trabajar o estar en contacto con familia y amigos, se trata más bien de ser consecuentes con la realidad.

No necesitamos cambiar de aparato cada vez que un nuevo dispositivo promete ofrecernos funciones más completas y complejas que paradójicamente terminamos sin utilizar. Cada vez que cambiamos de terminal es necesario que nos preguntemos ¿Realmente necesito cambiarlo?

Alternativas que a nivel individual deben de apoyarse en el consumo responsable y en el reciclaje de aquellos dispositivos que no funcionan o que no utilizamos, contribuyendo así a reducir la demanda de coltán.

Notas

[1] Trabajo presentado el 13 de diciembre de 2012 en Santander para el proyecto de investigación coordinado por la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo “Universitas ODM, formando ciudadanía”.

[2] Organización de Naciones Unidas (ONU) (Asamblea General). (2000). Declaración del Milenio de Naciones Unidas. Recuperado el 30 de abril de 2013. En http://www.un.org/millennium/declaration/ares552e.pdf

[3] Organización de Naciones Unidas (ONU). Objetivos de Desarrollo del Milenio. Informe 2011. Recuperado el 30 de abril de 2013. En http://www.undp.org.cu/documentos/MDG_Report_2011_SP.pdf

[4] http://universitasodm.es/

[5] Véase la edición digital del 31 de mayo de 2012. Recuperado el 30 de mayo de 2013. Recuperado el 30 de abril de 2013. En http://www.abc.es/20120525/tecnologia/abci-estadisticas-increibles-marketing-moviles-201205251351.html.

[6] Véase el artículo publicado el 14 de febrero por Calatayud, J. M. (2012). Los minerales de sangre siguen malditos. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

[7] Véase el artículo publicado el 14 de diciembre por Güell, O. (2008). Coltán, el regalo envenenado de Congo. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

[8] Véase el artículo publicado el 15 de marzo por Altozano, M. (2009). Coltán, sangre y armas en Congo. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

[9] Véase el informe de UNICEF “Acción para la infancia 2013.

[10] Véase http://www.unicef.es/gl/node/3828

[11] Véase el artículo publicado el 15 de febrero de 2013 “Goodall pide a las empresas del MWC conciencia ecológica para reciclar móviles”. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

[12] Véase el artículo publicado el 12 de mayo de 2013 “La tasa de reciclaje de móviles en España continua por debajo del 5%”. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En www.larazon.es

[13] Véase el artículo publicado el 6 de septiembre por Lobo, R. (2007). Una rebelión en Congo amenaza la extracción de coltán, esencial para los móviles. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

[14] http://servicios.laverdad.es/nuestratierra/nt12122008/suscr/nec2.htm

[15] Véase el artículo publicado el 14 de marzo por Delgado, C. (2011). No quiero que mi móvil sirva para pagar una guerra. Recuperado el 12 de mayo de 2013. En la hemeroteca del país (www.elpais.es).

Bibliografía

Baird, M. y Shetty, S. (2003). Hacia qué hacer para alcanzar antes los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Finanzas y desarrollo, diciembre, 14-19.

Gil-González, D; Carrasco-Portiño, M; Davó Blanes, Mª. C. (2008). Valoración de los objetivos de desarrollo del milenio mediante la revisión de la literatura científica en 2008. Revista Española de Salud Pública, 82, 455-466.

Luque, E. (2009). La guerra por el coltán. El Viejo topo, nº. 252, 70-75.

Naciones Unidas (2011). Objetivos de Desarrollo del Milenio. Informe de 2011. Nueva York: Naciones Unidas.

UNICEF (2013). Improving child nutrition. The achievable imperative for global progress. New York: UNICEF.

UNICEF (2013). Acción humanitaria para la infancia. New York: UNICEF.

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 This article was published on June 20th: World Refugee Day in Global Education Magazine.

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