“Solidaridad sin fronteras para los derechos humanos de los refugiados” Entrevista a Osvaldo Laport, Embajador de buena voluntad de ACNUR

“Solidaridad sin fronteras para los derechos humanos de los refugiados” Entrevista a Osvaldo Laport, Embajador de buena voluntad de ACNUR. global education magazine

Ruth Marjalizo: Señor Laport, en primer lugar, gracias por darnos la oportunidad de compartir algo de su tiempo en un día tan importante como hoy: el Día de los Derechos Humanos. En segundo lugar, gracias por querer compartir con nuestros lectores y lectoras sus experiencias y conocimientos, teniendo en cuenta que una persona como usted tiene que tener una agenda muy apretada y un tiempo limitado. Actualmente reside en Argentina, donde imaginamos que vive muy feliz. ¿Ha vuelto alguna vez a Uruguay en los últimos 30 años? 

Osvaldo Laport: Para quienes tenemos el privilegio de echar raíces en lo más sur de las Américas, la distancia entre estos pueblos no existe, no sólo porque sus caminos no los van uniendo, sino que sus aguas tampoco nos separan y sus vínculos, la familiaridad, los afectos, sus costumbres, culturas y conciencia de pueblos libres y en paz, hace que la cotidianidad y la vuelta a casa, sea constante, segura y protegida.  

RM: Uruguay se encuentra entre los 6 mejores países del mundo para envejecer. ¿Le sorprende esta noticia? ¿Volvería a Uruguay y envejecer allí?

OL: Sí, soy consciente de su privilegio, como confieso también que me enorgullece. Y aunque parezca obvio contarlo, en uno de mis últimos viajes a Montevideo invitado para la entrega de los premios “Iris” mientras esperábamos con Viviana mi Sra. la hora del evento, tomados de la mano y observando la inmensidad de su océano desde el balcón de la habitación del hotel, nos prometimos envejecer juntos en ese lugar.

RM: Si hay algo en lo que personalmente envidio al pueblo uruguayo es su Presidente. En mi opinión, José Mujica es el Presidente que todo Estado debería tener. Usted el año pasado le ofreció su apoyo en una conferencia con relación al tema refugiados. ¿Cómo fue ese encuentro y cómo es el Presidente? ¿Es tal y cómo dicen?

OL: Agradezco profundamente su sensibilidad de rescatar la sensibilidad de un hombre que más allá de los colores, aromas partidarios, aciertos o desaciertos en su política, es así; es un hombre con la autenticidad de lo simple, de lo transparente, exponiendo siempre la honestidad y la franqueza como patrimonio a disposición de su pueblo y de los pueblos que con sus hombres quieran imitarlo. Atesoro en mi visita como embajador de ACNUR junto a la directora regional de América del Sur la Sra. Eva Demant, su calidez, su buen humor y la preocupación constante por resolver y calmar el dolor de los refugiados del mundo.

RM: Hablando de refugiados, recientemente leí un artículo que hablaba que el 53% de refugiados que alberga Uruguay son colombianos. Fue una petición de Ecuador que se vio desbordado con el flujo de refugiados provenientes de Colombia. ¿Cómo son las políticas de su país en referencia con los refugiados?

Osvaldo Laport junto a Pepe Mojica, Uruguay, ACNUR, global education magazineOL: Bella oportunidad para decirte “gracias querido Ecuador, por tu hospitalidad, por tu generosidad, espíritu solidario, por ocupar el puesto número siete en el mundo como país receptor y de brazos abiertos a los refugiados del mundo y especialmente con los hermanos colombianos, hermanos refugiados que testimoniaron en mi visita humanitaria a Ecuador. ¡¡¡GRACIAS!!!”
En junio del 2009, Montevideo (Uruguay) se sumó a la lista de ciudades solidarias con los refugiados del mundo a fin de posibilitar una mejor integración de quienes llegan al país en búsqueda de protección. De esta manera, Montevideo retribuye a la comunidad internacional por todo lo que han recibido aquellos uruguayos que durante la dictadura tuvieron que escapar para salvar sus vidas. En lo personal, uno de mis hermanos mayores debió solicitar asilo político y exiliarse fuera del país durante muchísimos años. Es por eso también que en mi visita al Sr. Presidente José (pepe) Mujica le ofrecí la posibilidad de liderar la campaña del voto consular y lograr por fin que todos los uruguayos lejos del país pudiesen ser partícipes y no excluidos de su tierra. Los invito entonces para una mejor información, entrar en la dirección que aporto, donde uno de los últimos comunicados, explica la experiencia que se realizará con refugiados colombianos repatriados del Ecuador, y reasentarlos en campamentos uruguayos.  http://t.co/0zdsDqyKWf

RM: Me gustaría continuar con algo muy relevante para un día como el de hoy. En 2004 donó parte de las ganancias de su perfume Tiempo a ACNUR. ¿De dónde vino esta idea?

OL: Para una plaza artística pequeña, como sucede en nuestros pueblos, hablando siempre de las posibilidades de trabajo o continuidad en ellas, me confieso un privilegiado que mi personaje hayan traspasado fronteras internacionalizando mi carrera. Fue ahí entonces, que decidí compartir un porcentaje de las ganancias de una de las fragancias que curiosamente había bautizado TIEMPO DE PAZ (sin saber claro está) que el destino sería ACNUR, curiosamente ACNUR con su lucha por la PAZ. Buceando e informándome de esta organización, recordé a mi querida madre cuando contaba que desde muy niño yo; siempre decía que ‘debería existir una gran goma de borrar para borrar todas las fronteras entre los pueblos del mundo’. Y también tenía que ser ACNUR, porque son muchas las mujeres y los niños del mundo que han acompañado a mis personajes, mi carrera artística; y porque son muchas las mujeres y los niños del mundo que ACNUR acompaña, víctimas de la  persecución, la discriminación, que caminan silenciosamente dentro del éxodo más largo de la historia de la humanidad.Y fue ahí entonces, que decidí compartir esas ganancias con las mujeres y los niños de ACNUR.

RM: Poco después de eso y de varias apariciones en televisión y radio apoyando a los refugiados de todo el mundo, se convirtió en embajador de Buena Voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el primero en Latino América. ¿Qué significa eso para usted?

OL: Significa la responsabilidad y el compromiso de visibilizar las crisis humanitarias del mundo, pero es más que eso, es también mi responsabilidad y compromiso, concienciar en nuestros pueblos que la solidaridad no debe tener fronteras. Que lo que sucede en Siria, Congo, Somalia, Pakistán, Irak, etc. etc. etc. también son nuestra gente, nuestros hermanos, que por más que sean pueblos distantes geográficamente y distantes en sus realidades, mañana podemos ser nosotros; uno de ellos. Porque refugiados podemos ser todos, en cualquier momento, en cualquier rincón del planeta, no debemos, no podemos olvidar que cargamos en nuestros hombros, con una historia de exilio, huidas y escapes para salvar nuestras vidas, producida por una cruel y tremenda dictadura militar vivida. Y que las crisis o crueldades humanitarias como yo les llamo, que viven estos hombres y mujeres, son crisis o crueldades producidas también por hombres y mujeres, víctimas del poder, la maldad y la ignorancia.

Osvaldo Laport, Buena Voluntad del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), global education magazine

RM: En 2009 viajó al Congo como embajador de buena voluntad, y de ese viaje se realizó un documental con su experiencia ¿Podría hablarnos de su viaje? ¿Cómo fue la experiencia vivida? ¿Algo que destacar para nuestros lectores que vio o vivió?

OL: A casi cinco años de ese mi primer viaje y en el Día de los Derechos Humanos, quiero rescatar humildemente el texto que plasmé en el libro de visitas, en un hospital en la Provincia de Kivu Norte, donde se atendían solo la reconstrucción vaginal a mujeres víctimas de crímenes de guerra sexual. Ahí tuve la posibilidad de testimoniar la historia de Kavira, una de tantas y de todas las mujeres, sin importar la edad, víctima de esta barbarie. Y fue poder pedir perdón “Perdón: En nombre de todos los hombres del mundo” Por eso, aprovecho en el Día de los Derechos de la Humanidad a pedir perdón en nombre de todos los hombres, porque estoy convencido del arrepentimiento a todas las personas víctimas, de todo tipo de violencia y persecución, deseando todos de corazón que muy pronto recuperen la paz para lograr por fin vivir en libertad. Los invito entonces a visitar mi Facebook Osvaldo Laport Oficial (https://www.facebook.com/osvaldolaportoficial) en el link Seamos todos embajadores de ACNUR y podrán visualizar diferentes documentales de mis viajes. “Un Amigo en el infierno” (documental del viaje a Congo, en tres capítulos) “Rehenes del miedo” (documental de viaje a Ecuador frontera con Colombia) “Rostros Distintos” (documental Ecuatoriano)

Entrevista a Osvaldo Laport, Embajador de buena voluntad de ACNUR.

Viaje de Osvaldo Laport a Ecuador

RM: Bien es sabido que ACNUR está totalmente desbordada con el flujo de refugiados sirios provenientes de una guerra que comenzó ya hace dos años y continúa sin ver una fecha de caducidad cercana. ¿Qué nos puede decir sobre la situación? ¿Cree que algún día dejará de existir la palabra refugiado?

OL: Creo que la caducidad de los enfrentamientos históricos de muchos pueblos, depende sólo del despertar del nuevo hombre, un nuevo hombre sensible al desapego, al fanatismo, donde la palabra y el compromiso con el otro sean solo los caminos que porten esa gran goma de borrar para desaparecer por fin las fronteras. Cuando se crea ACNUR en 1950 para acompañar a las víctimas de la segunda guerra mundial, lo hacen con la misma ingenuidad e incredulidad que hoy también tenemos muchos de los que deseamos un mundo mejor. Cuando comienzan a crear los estatutos y mandatos de esta organización, lo hacen con el lema TRABAJAR PARA DESAPARECER, ellos creían que en un término de tres a cuatro años, terminarían con la protección a estas víctimas y la organización desaparecería… ¿¿Usted me pregunta querida amiga si dejaría de existir la palabra refugiados?? Han pasado ya más de seis décadas… y me da pudor plasmar en su entrevista el número de los millones de víctimas que se han sumado en la actualidad bautizados con la palabra refugiados.

RM: Y para finalizar, ¿cree en la libertad de circulación o cree que eso incrementaría el desarrollo de las metrópolis y nos dejaría los pueblos y pequeñas ciudades despobladas?

OL: Para la Convención  de Ginebra los derechos de un refugiado como los derechos de un solicitante de asilo son los mismos; los mismos derechos y la misma protección. Pero por más que sean derechos internacionales, puede diferir según los intereses de cada estado, de cada país, o política de turno. Y no pasa solo en países en desarrollo, también en las llamadas potencias del primer mundo. Si no hay una política del cuidado a la no discriminación, al derecho igualitario con el extranjero, desde la educación en las escuelas, en las instituciones, públicas, privadas, la sociedad toda, etc., fomentando el derecho a la salud, a la educación, al trabajo, a todo individuo que circule por sus calles con la necesidad fundamentada de protección internacional y concienciar la libertad de circulación entre pueblos y hermanos, la historia de nuestro planeta sería diferente.

Ahora, si la preocupación es que los pueblos o ciudades pequeñas, se transformen en lugares fantasmas, vuelvo a citar lo ya manifestado anteriormente, los estados deberían fomentar políticas alternativas como la que experimenta Uruguay asentando a ciudadanos colombianos en campos, terrenos ricos en agricultura, ganadería y no solo para trabajarlos y producirlos, sino también para darles la posibilidad a estos hombres, mujeres y niños de echar raíces y volver a empezar. Si esta política se implementara estratégicamente, con el debido respeto al otro, con inteligencia, sensibilidad, fomentando en todo momento el diálogo y no el autoritarismo, sensibilizaríamos al resentimiento, la discriminación, la xenofobia, el fanatismo, la violencia generalizada y a todos los actos que han llevado a los hombres, al enfrentamiento y a la división.

Para finalizar, permítanme exteriorizar la alegría que como embajador de buena voluntad del ACNUR me privilegia la posibilidad de conocernos, conocernos los hombres todos, poniéndome al borde siempre del asombro, la impotencia, el dolor, hasta el peligro, pero sin perder jamás, la posibilidad de la esperanza, la alegría, el abrazo, la paz y la libertad.

Perdón, gracias, Osvaldo Laport.

RM: Muchísimas gracias por su sinceridad, sus palabras y dedicación. Esperando que nuestros lectores hayan disfrutado leyendo como nosotros conociéndole, le deseamos lo mejor y esperamos volver a encontrarle pronto. Ha sido todo un placer.

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This article was published on 10th December: Human Rights Day, in Global Education Magazine.

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